Las ostentosas tumbas de la dinastía Ming y su historia

La dinastía Ming nació con violencia y cayó con violencia, pero durante 270 años, las tumbas de sus emperadores ejemplificaron la riqueza y la estabilidad de China

Los Yuan la dinastía mongol

La dinastía Ming surgió de una revuelta contra la dominación extranjera en China, cuando los rebeldes chinos expulsaron a los mongoles en el año 1368. Los emperadores mongoles fueron enterrados en Mongolia, pero sus sucesores chinos restauraron la antigua tradición de ser enterrados en un lugar cerca de su capital, Pekín. Aunque fueron dañadas por los manchúes cuando tomaron el poder en el año 1644, las tumbas de la dinastía Ming se restauraron, convirtiéndose en uno de los lugares con mayor valor histórico de China. La reunificación de China bajo dominio mongol, se completó en el año 1279, quedando el poder bajo el control de la dinastía Yuan.

Los mongoles, nunca fueron aceptados por la población china, lo que provocaba continuas revueltas. El gobierno mongol necesitaba implantar leyes cada vez más estrictas y castigos cada vez más feroces a medida que se extendía el caos y la violencia. En el año 1331, una plaga devastó gran parte de China; siguió el hambre; la gente huyó de sus aldeas; el río Amarillo se desbordó cambiando su cauce hacia el mar ahogando a miles de personas; en las tierras bajas asoladas por las plagas y devastadas por las inundaciones, los rebeldes conocidos como Turbantes Rojos comenzaron a desgarrar los flancos en descomposición del imperio.

La rebelión de los turbantes rojos

Existían tres facciones en los Turbantes Rojos que rivalizaban entre sí por la corona. Una de ellos dirigida por Zhu Yuanzhang, el mayor enemigo de los Yuan, el hombre más extraordinario de la época, con rasgos extraños y escarpados, nariz grande, orejas grandes, cejas espesas y un prominente bulto en su cráneo. Cuando era niño, fue entregado a un templo y se convirtió en monje, mendigando y viviendo en condiciones deplorables, logró sobrevivir a la hambruna del año 1344 comiendo hierba y la corteza de los árboles. En el año 1351, estalló la rebelión cuando los campesinos tomaron graneros para obtener alimento y las cárceles para liberar a los prisioneros.


Zhu Yuanzhang

Al año siguiente, Zhu Yuanzhang, con 24 años, se unió a la revuelta, rápidamente se convirtió en líder, reuniendo un ejército de 30,000 hombres. Creó un equipo de asesores y académicos, ganando una reputación de brillantez, idealismo, disciplina y visión. De aldeano indigente y monje, a capitán de campo y general exitoso, su ascenso fue asombroso. Zhu Yuanzhang comenzó a verse a sí mismo como un emperador en espera. Después de deshacerse de su mayor rival en los Turbantes Rojos en el año 1363, apartó su imagen de otros rebeldes y eligió un nuevo título para su futura dinastía: Ming.

Comienza la dinastía Ming

China durante la dinastía Ming

Su inteligencia, los altos ideales y una buena gestión dieron sus frutos y Zhu Yuanzhang, se apoderó de Nanjing, convirtiéndola en su capital. El 9 de septiembre del año 1368, su general, Xu Da, llegó a Pekín. El emperador mongol, Toghon Temur, vio que el juego había terminado y huyó, llevando consigo a su familia y algunos guardias con él. Cinco días después, Xu Da tomó la ciudad contra muy poca resistencia. Miles de mongoles regresaron a las estepas del norte y se llamaron a sí mismos Yuan del Norte, con la vana esperanza de regresar al sur algún día.

La dinastía Yuan terminó y la Ming se hizo cargo de China, con Zhu Yuanzhang como el primer emperador de la dinastía. La familia Zhu heredó una vasto país (unos 200 millones de personas, un tercio de la población mundial), no había ninguna nación capaz de rivalizar en poder militar, cultural, ni económico. Zhu Yuanzhang, reinando como el Emperador Hongwu, podía permitirse una gran tumba, que fue construída por 100,000 trabajadores, en su primera capital, Nanjing, pero Pekín seguía siendo el verdadero centro de poder.

Su segundo heredero en la línea sucesoria, el Emperador Yongle, aseguró el trono derrocando a su sobrino, el Emperador Jianwen, quien al parecer murió o desapareció junto a su família, durante el incendio del Palacio Imperial provocado por Yongle durante su sublevación, un misterio sin resolver, Jianwen no tuvo tumba. Determinado a erradicar todo recuerdo de su predecesor, Yongle purgó su corte y el gobierno de los burócratas, gobernando con puño de hierro durante 22 años.


Emperador Yongle

Acumuló poder y riqueza, reconstruyendo la Ciudad Prohibida, convirtiéndola en el centro de su poder. No escatimó en gastos a la hora de erigir su tumba, la primera de las 13 tumbas Ming que se encuentran a unos 40 kilómetros al noroeste de Pekín. La zona de 120 kilómetros cuadrados se eligió de acuerdo con los principios tradicionales del feng shui: viento y agua.

Estatua situada en entrada del mausoleo del Emperador Yongle

Un camino de siete kilómetros, conduce a través de un gran arco hacia el “Paseo de los espíritus”, un camino adornado, formado por 18 pares de estatuas de piedra que incluyen burócratas, camellos, leones y elefantes, algunos de ellos reclinados en señal de obediencia. Según cuentan, se trasladaron hasta el lugar durante el invierno, empujados a lo largo de un camino de hielo que se hizo rociando agua en el camino. Yongle murió en el año 1424 después de una infructuosa campaña en Mongolia, fue enterrado en su mausoleo.


Paseo de los espíritus

Nadie sabe con qué o con quién fue enterrado, ya que las excavaciones fueron prohibidas en la década de 1950 por el gobierno comunista, debido a que la tumba era demasiado importante para arriesgarse a abrirla. Después de Yongle, los 12 de los últimos emperadores Ming fueron enterrados en este valle, desplegándose a ambos lados de su tumba, separados por hasta dos kilómetros. La era Ming fue, en general, próspera y pacífica, pero los Ming permanecieron obsesionados con sus predecesores, los mongoles, los mayores enemigos de China, gastaron gran parte de su riqueza, primero en campañas para reprimirlos y luego en la construcción y reconstrucción de la Gran Muralla (había sido ignorada por los mongoles, ya que gobernaban en ambos lados).

La construcción de la Gran Muralla se aceleró tras un incidente en el año 1449, tratando de cerrar por completo el norte y así evitar complicaciones, cuando el sexto emperador, Zhengtong, fue persuadido para liderar una campaña contra los mongoles, siendo capturado. Los mongoles no tenían idea de cómo aprovechar esta impresionante victoria y liberaron a su prisionero. Para entonces, el trono había sido ocupado por su hermano, que fue expulsado en 1457, cuando Zhengtong volvió a ocupar el cargo.


El ocaso de la dinastía Ming

Quizás el más intrigante de los emperadores Ming fue Wanli, que gobernó durante 48 años (1572-1620), el reinado más largo de la dinastía. En ese tiempo, tuvo ocho hijos y diez hijas de su esposa y 16 concubinas. Aunque fue muy eficaz durante su juventud, se volvió amargamente infeliz con la vida de palacio, que lo dejó a merced de los rituales y de sus burócratas. Durante 15 años, él y su gobierno no pudieron ponerse de acuerdo sobre un heredero, Wanli quería dejar el trono a su tercer hijo, fruto de su relación con su concubina favorita, pero se vio obligado a dar marcha atrás.

Enojado, se desentendió de la administración del país, lo dejó todo en manos de sus funcionarios, de modo que cuando murió, el gobierno estaba prácticamente paralizado, al igual que él, durante su vejez ganó tanto peso que necesitaba ayuda para moverse. Su tumba, conocida como Dingling por su aldea cercana, es la segunda más grande de la dinastía.

A finales de la década de 1950, el gobierno comunista cambió su atención en la tumba del Emperador Yongle para enfocarse en la de Wanli. Sus contenidos se convirtieron en un museo, pero fueron abandonados y dañados severamente durante la Revolución Cultural diez años después. Un hallazgo realizado durante el trabajo de excavación sugirió que el emperador se había vuelto adicto al opio, lo cual, de ser cierto, seguramente habría contribuido a su decisión final de retirarse del gobierno, por lo tanto, al declive nacional.

Un año antes de la muerte del emperador Wanli, China se encontraba sumergida en un caos, los Ming se enfrentaban a un grave problema en el noreste, uno que causaría su caída. Habían reconstruido la Gran Muralla para mantener alejados no solo a los mongoles sino también a otra tribu del norte, en Manchuria, los yurchen, renombrados como manchúes, que se levantaron en armas contra China. En 1619, avanzaron hacia el muro nororiental, que se extendía desde las montañas, a través de una llanura hasta la gran fortaleza costera de Shanhaiguan. Un año después, el líder de los manchúes, Hung Taiji, se declaró gobernante de una nueva dinastía, Qing, eligió un nombre chino para reflejar sus ambiciones de conquista.

Li Zicheng el bandido que dio el golpe de gracia al emperador

En este punto, un nuevo personaje entró en la historia, “el príncipe galopante” (como se llamaba a sí mismo), un bandido llamado Li Zicheng. Ascendió a la infamia y la fortuna en lo que hoy es el centro-norte de China, donde la opresión de Ming provocó un resentimiento generalizado. Los señores de la guerra surgieron, Li Zicheng fue el más exitoso, muchos ciudadanos y campesinos se unieron a él, conformando un ejército de 400,000 hombres. En abril de 1644, se presentaba a las puertas de Pekín. En la Ciudad Prohibida, el último emperador Ming, Chongzhen, se encontraba en una agonía de indecisión. Lleno de pena después de la muerte de su consorte favorita, Tian, ​​y cuatro de sus hijos, reemplazaba a sus ministros cada pocas semanas, pero sin ningún efecto. Li Zicheng tomó la ciudad, Chongzhen no conocía otro camino que no fuera el suicidio de toda su família, salvo sus hijos varones.

Li Ziicheng

Los hechos sucedieron de la siguiente manera, Chongzhen le dijo a su esposa que se suicidara, cosa que hizo ahorcándose. Habiendo bebido suficiente vino para emborracharse, decidió según su criterio, liberar a sus docenas de hijas y concubinas de ser violadas asesinándolas, las mujeres se resistieron, hirió a varias, pero no pudo matar a ninguna de ellas y se escaparon. Esa noche, las tropas de Li Zicheng irrumpieron en el centro de la ciudad y avanzaron hacia el palacio. En el amanecer del 25 de mayo, el emperador Chongzhen, vestido de seda dorada como para una audiencia, se colgó de las vigas de un pabellón, cuyo nombre, irónicamente, era el Pabellón de la longevidad imperial.

Cientos de sus empleados y sirvientes se suicidaron y al día siguiente, Li Zicheng, montando en un caballo negro, se dirigió a la Ciudad Prohibida. No pudo completar su revolución, porque el saqueo y el asesinato habían sumido a Pekín en la anarquía. Pero sí ordenó al menos una búsqueda del cuerpo del emperador, que había sido escondido por sus sirvientes, cuando fue encontrado fue colocado en la tumba de su concubina favorita, Tian, en un rincón oscuro del complejo de las Tumbas Ming, llamado Siling, una zona conocida como, Tumbas de las concubinas. Esto explica por qué el último emperador Ming no tenga una tumba que iguale a la de sus predecesores. Los acontecimientos verdaderamente decisivos que llevan al final de la dinastía Ming se estaban desarrollando en Shanhaiguan.

El general que abrió las puertas de la Gran Muralla

El general Ming, Wu Sangui, se encontraba en un dilema, su querida concubina, Yuanyuan, estaba en Pekín, devastada por la guerra, los manchúes presionaban la Gran Muralla y Li Zicheng había tomado el control. Necesitaba ayuda, y la única ayuda disponible la encontró en los manchúes. Escribió al príncipe Dorgon, hermano del emperador manchú Hung Taiji, ya fallecido, sugiriendo una cooperación temporal para restablecer la paz. Dorgon, por supuesto, no tenía nada que perder y un imperio que ganar. Wu Sangui abrió las puertas del Paso de Shanhaiguan.

Wu Sangui y su concubina Yuanyuan

Las tropas de Dorgon entraron de este modo en China; hay muchas preguntas en esta historia; ¿Es Wu Sangui un héroe por oponerse a Li Zicheng, quien causó la muerte de su emperador?, ¿O un villano por permitir que entraran los manchúes?, ¿Y qué pasó con la hermosa concubina, Yuanyuan?, Wu Sangui optó sin duda por un mal menor, China se encontraba en un caos absoluto y necesita que una fuerza dominante les gobernara. Li Zicheng prendió fuego al palacio, cuando supo que los manchúes se dirigían a Pekín, agarró el tesoro que pudo y huyó, dejando la ciudad destrozada a los manchúes, meses después sería asesinado. El emperador Shunzhi, hijo del primer emperador manchú, Hung Taiji y creador de la dinastía Qing, se convirtió en el primer emperador manchú que gobernó sobre toda China.

Las tres tumbas abiertas al público

Tumba Changling

Su construcción comenzó en el año 1409, cuando el emperador Yongle, con 49 años, llevaba en el trono siete años. Es la más grande de todas las tumbas, un camino conduce a un mausoleo de tres pisos, edificado sobre una base de mármol. Este enorme salón, de 67 metros de largo, es el único palacio en una tumba de la dinastía Ming, único también en los materiales utilizados, se utilizó madera de alcanfor.

Uno de sus 16 pilares tiene 13 metros de alto y más de un metro de ancho. Una bella estatua de bronce del emperador Yongle sentado en un trono, preside el gran salón. Las grabados y pinturas conmemoran sus logros, especialmente la construcción de la Ciudad Prohibida y el envío al almirante Zheng He en siete grandes viajes de descubrimiento.

Tumba Dingling

Dingling es la única tumba Ming que ha sido excavada. Las excavaciones realizadas ente los años 1956-58 revelaron un túnel de 400 metros de longitud que conduce a cinco salas abovedadas, la mayor de las cuales contiene tres ataúdes, del Emperador Wanli y sus dos emperatrices. La construcción de la tumba de 18 hectáreas se comenzó en 1584 cuando el emperador tenía 21 años, en el año 12 de su reinado, tardó seis años en construirse.

La edificación, es cuadrada en el frente y redonda en la parte posterior, simbolizando las formas de la Tierra y el cielo en la filosofía china. Tres puentes de mármol conducen a tres patios, pero la parte más importante se encuentra bajo tierra, donde se pueden contemplar multitud de objetos, expuestos al público, incluyendo la corona de oro del emperador Longqing.

Tumba Zhaoling

Esta es la tumba del emperador Longqing, el 12º emperador de la dinastía Ming. Murió en 1572, a los 35 años, después de haber reinado durante seis años. Su reinado se destacó tanto por su impulso inicial contra la corrupción como por sus posteriores disoluciones. La Puerta de la Bendición y la Gracia conduce a un recinto cuadrado, más allá del cual se encuentra el palacio del mismo nombre, un edificio largo y bajo con doble techo.

En el interior hay grabados que recuerdan la vida y los tiempos del emperador, sus emperatrices y la historia de su gobierno. Detrás del palacio hay un montículo circular, aquí es donde el emperador y sus dos emperatrices fueron enterrados.

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