Cómo una muerte salvó a Europa de ser arrasada por Batú Kan

En 1241, los mongoles bajo Batú Kan, fundador del kanato la Horda Azul y que después se convertiría en la Horda de Oro, invadieron Hungría y devastaron el país, con tal violencia que dejó de existir durante años. Sus acciones fueron tan crueles que se extendió el pánico por el resto de Europa, debido a las historias que les iban llegando. Se dijo que los guerreros mongoles torturaban salvajemente a sus prisioneros antes de matarlos.

Se dice que construyeron pirámides con decenas de miles de cráneos decapitados de sus víctimas. Los habitantes de las ciudades que conquistaban eran brutalmente asesinados si ofrecían resistencia. Pero a medida que la Horda de oro de Batú Kan seguía avanzando hacia el oeste, las historias de horror se convertían en realidad. Batú Kan, un nieto de Gengis Kan, conquistó Kiev y las ciudades estado de Rusia antes de derrotar al ejército polaco y a los caballeros teutónicos, así como a los húngaros.

«El 11 de diciembre de 1241, el guerrero mongol Batú Kan estaba preparado para tomar Viena y destruir el Sacro Imperio Romano»

«Ninguna fuerza europea podría haber evitado que sus ejércitos alcanzaran el Atlántico».

Pero a principios de 1242, los defensores de Viena no podían creer lo que estaban viendo cuando los mongoles simplemente levantaron el campamento y huyeron en retirada, pensaban que se trataba de un milagro. Pasarían muchos años antes de que los europeos descubrieran la razón de la retirada de los mongoles, causada por un acontecimiento a miles de kilómetros de distancia que parecía de poca importancia para Europa en ese momento. El hijo y sucesor de Gengis Kan, Ogedei, había muerto en Karakórum, la capital del Imperio mongol. El primero en llamarse a sí mismo khagan («gran khan»), Ogedei había sido conocido como un hombre entregado a una vida lasciva y de alcohol y se dice que murió durante un reto por beber. Aunque las guerras a menudo continúan incluso después de la muerte de un gran líder. La ley de Mongolia requería que los otros kanes participaran en el kurultai (asamblea general) para elegir al sucesor de Ogedei.

Para Batú Kan no solo era una cuestión de honor participar, sino también una cuestión de poder personal. Buscando el dominio sobre los mongoles, cruzó Rusia para regresar a casa. Tras su marcha la lluvia regresó a Europa tras una larga sequía. Investigaciones recientes sobre el clima han revelado que 1242 fue un año muy húmedo en las regiones del centro de Europa y se recogieron buenas cosechas. Mientras que en los territorios dominados por la Horda de Oro se produjo una gran sequía seguida de una hambruna en la que murieron miles de personas, lo que hizo imposible una segunda invasión de Europa.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here