El futuro de Rusia Parte 3

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Rusia, lo que está por venir

La última reelección coloca como presidente de Rusia a Putin por seis años más, hasta 2024. Sin embargo, en aquel año alguien más tendrá que ocupar el cargo, ya que las leyes rusas sólo permiten que una persona esté en el poder dos mandatos seguidos. Pero hasta ahora es muy complicado pronosticar quién podría ocupar su lugar.

En estos comicios, Putin obtuvo de la gente mayor la mayoría de los votos que le dieron el triunfo. Estas personas son quienes vivieron en la época soviética, ellos pasaron de vivir en un país que se consideraba superpotencia a gran precariedad en los años 90, para después lograr que con Putin mejoraran sus condiciones de vida.

“Ellos son la base del electorado, esta población madura y vieja que es la mayor parte de los habitantes de Rusia. Pero por otro lado están los jóvenes que nacieron en los 90, ya que quieren otra opción pero no la encuentran y ¿qué hacen?, algunos votan por él y otros deciden no votar. Por eso es que la mayor parte de los rusos votan por Putin, porque realmente no hay opciones. El segundo partido que más obtuvo votos fue el Partido Comunista pero quedó lejos, entonces no es que todos quieran a Putin, más bien es que no hay opciones hacia dónde irse”, considera el maestro Adán Miguel Rodríguez Pérez.

Adivinando el futuro

Son muchas las incógnitas que se tienen para este nuevo mandato de Vladímir Putin, pero sin duda una de las que más incertidumbre causa es la relación con Estados Unidos, tras el escándalo del año pasado que involucraba al Kremlin en dar apoyo a la campaña de 2016 del ahora presidente estadounidense Donald Trump. Este alboroto comenzó en enero de 2017 cuando la Oficina del Director de Inteligencia Nacional lanzó un reporte titulado “Evaluación de las actividades e intenciones rusas en las recientes elecciones en los Estados Unidos”, el cual aseguraba que Vladímir Putin ordenó una campaña de influencia dirigida a dañar las posibilidades de la candidata demócrata Hillary Clinton y beneficiar a Trump.

En febrero pasado el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó formalmente a 13 ciudadanos y tres compañías rusas de interferir en las elecciones presidenciales de 2016; entre los cargos están conspiración para cometer fraude electrónico, robo de identidad, comprar publicidad política, denigrar a otros candidatos y organizar y promover mítines políticos dentro de EUA.

“Rusia comenzó su campaña contra Estados Unidos en 2014, mucho antes de que yo anunciara que me iba a postular a presidente. Los resultados de las elecciones no se vieron afectados. La campaña Trump no hizo nada malo, ¡no hay conspiración!”, fue el mensaje con el que se defendió el presidente estadounidense Donald Trump a través de su cuenta de Twitter. Sin embargo, la investigación, dirigida por el fiscal especial Robert Mueller, quien fue director del FBI de 2001 a 2013, sigue su curso.

Por otra parte, otras cuestiones que se tendrán que resolver durante el próximo mandato de Putin son el reforzamiento de la industria militar rusa y la relación con China. Aunque también tiene gran relevancia el comercio del petróleo y los energéticos, ya que son la base principal de su economía y Estados Unidos está buscando quitarle clientes a Rusia.

Tal vez uno de los elementos clave en este nuevo mandato sea el uso de valores como el patriotismo y la solidaridad social, que han sido parte central en las iniciativas de Vladímir Putin desde el comienzo de su carrera en la política pública de Rusia. “La idea de valores comunes y únicos derivan de la historia rusa que data del siglo XIX y, por lo tanto, no debe estar conectado únicamente a Putin. Dicho eso, hay un vínculo entre las interpretaciones pasadas del pensamiento eslavófilo temprano y el conservador actual punto de vista del liderazgo ruso”, menciona la investigadora Veera Laine, del Instituto Filandés de Asuntos Internacionales, en un artículo titulado Nacionalismo estatal en la Rusia de hoy.

El mejor escenario es el de no depender de Europa, además de profundizar su relación energética con China, India, Japón y Corea del Sur. También tendría que buscar mantener una política pragmática y mejorar su relación con Estados Unidos. Sin embargo, un punto vital es hacer crecer su economía para dinamizar al país y que los viejos ‘fantasmas’ no regresen. Aunque claro, también está latente el peor escenario, donde exista un mayor deterioro de sus relaciones con Europa y Estados Unidos, el cual reactive la llamada “continuidad de la Guerra Fría” que en términos geopolíticos desestabilizaría tanto a Rusia como al mundo. Sólo el tiempo dirá, aún es muy temprano para saberlo.

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