Según la organización de consumidores FACUA, los daños músculoesqueléticos se producen con frecuencia en el hogar

En tu vida diaria hay muchas situaciones en las que tenemos que forzar la postura para realizar una tarea física, como pintar el techo de nuestra casa, arreglar algún desperfecto o mover muebles.

Las posturas forzadas se producen cuando al realizar una actividad física, provocamos que una o varias regiones anatómicas, dejen de estar en su posición natural para pasar mediante un movimiento articular a una posición de hiperextensión, hiperflexión o hiperrotación, lo que conlleva a que la circulación de la sangre disminuya y se produzca la fátiga del músculo.

Niveles de daño

Nivel 1: Aparece dolor y cansancio al poco de comenzar, desapareciendo al dejar de realizarlo. En ese momento es mejor cambiar de postura para lograr relajar los músculos de la zona.

Nivel 2 : Los síntomas no desaparecen al finalizar la tarea, llega a alterar el sueño. Los normal es que la actividad haya sido intensa y necesitamos tiempo de recuperación.

Nivel 3 : Los síntomas persisten días después de haber realizado las tareas. Lo más probable es que te hayas lesionado. Debes acudir a tu médico y seguir sus indicaciones.

Lesiones más frecuentes producidas por posturas forzadas

Tendinitis o inflamación de un tendón. Hemos tenido el tendón repetidamente en tensión, doblado o sometido a vibraciones, debido a esto se ha inflamado y comenzado el dolor.

Sindrome por compresión nerviosa, lo que provoca entumecimiento, hormigueo y dolor. Es de los más frecuentes en este tipo de tareas.

Que debemos hacer

Lo más importante es elegir una postura en la que te encuentres cómodo y usar la herramientas diseñadas para esa actividad. No debemos aprovechar cualquier herramienta que pueda provocar una mala postura prolongada o un sobreesfuerzo continuado.

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