Según la fundación Kovacs, el 50% de los niños menores de quince años y el 70% de las niñas han padecido dolor de espalda

La mochila de nuestros hijos se convierte en ocasiones en un saco sin fondo, en el que meten libros, cuadernos, estuches, ropa, la merienda, etc., lo que hace que la mayoría lleven a diario una carga superior a la recomendable, perjudicando su salud.

Recomendaciones para evitar lesiones

1.-El peso de la mochila no debe superar el 10-15% del peso del niño.

2.-La mochila debe tener compartimentos para distribuir el peso, colocando los objetos más pesados debajo para favorecer que vayan pegados a la espalda.

3.-La mochila debe ser de tirantes anchos y acolchados, que deben colocarse entre los dos hombros. Es muy recomendable el uso de la cinta justable a la cintura.

4.-Como alternativa es recomendable el uso de mochilas con ruedas siempre que se lleven hacia delante y no tirando de ellas para evitar tirones en las muñecas.